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Ergo…. Mayo 11, 2008

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles, Cosas mías.
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Tengo una amiga que cree en Dios. A veces viene a mi casa y come pizzas de bolsa calentadas en un horno eléctrico invento de esos herejes protestantes (mardita sea su sombra) y, aunque sé que le gustan más las pizzas al horno que los herejes en salsa, una vez se me ocurrió preguntarle cómo es capaz de creer en la existencia de Dios, porque la tengo por persona cabal y racional, además de maja y todo eso (que para eso es mi amiga). Ella me respondió con un “fluflufluflufgrgrgrgrgrfurfurufurufurufur es que yo tomo lo que está de acuerdo con lo que yo pienso” (o sea, que primero piensa, decide lo que quiere pensar, y luego cree si no entendí mal, lo cual me hace plantearme qué sentido tiene creer si ya antes has pensado sin necesidad de creer, pero eso complicaría mucho el debate), a lo que yo le respondí que eso demostraba el carácter irracional y dogmático de la creencia religiosa. Luego yo me comí un bocata griego preparado por herejes griegos, pero me dio igual porque estaba muy bueno. El caso es que después seguí leyendo el libro El espejismo de Dios de Richard Dawkins, y he llegado a las siguientes conclusiones:

Que el método científico no pueda explicar determinados fenómenos “paranormales” (la resurrección de los muertos, la multiplicación de los panes y los peces, la levitación sobre las aguas, el don de lenguas, o la división de las aguas del mar para dejar pasar a los buenos y cerrarse para que se jodan los malos) es prueba irrefutable de la existencia de Dios. Todo lo que no se puede explicar, es atribuible a Dios o el Diablo (según). Da lo mismo que con el paso de los siglos se haya demostrado que las visiones, revelaciones, y demás ataques de fe tenían probablemente un origen neurológico y que los susodichos tenían el lóbulo (el izquierdo, el derecho, o los dos) un poco estropeado.

Que miles de hombres, mujeres y niños hayan sido descuartizados, quemados vivos, arrojados por barrancos, decapitados, asesinados al nacer y otras menudencias por cosas que de forma irrefutable prueban que son hijos del Demonio, como por ejemplo ser víctima de ataques epilépticos, ser pelirrojos, tener un cáncer de piel, sufrir de alguna psicopatía esquizoide, o similar, es simplemente una prueba más (igualmente irrefutable) de la existencia de Dios.

Que yo, ser humano limitadito de pensamiento y cualidades modestas, sea en ocasiones incapaz de comprender el funcionamiento de nuestro maravilloso universo (o universos) porque (a) no tengo los conocimientos suficientes, o (b) los conocimientos actuales no están lo suficientemente desarrollados para llegar a explicar estos fenómenos con las teorías existentes, es prueba irrefutable de la existencia de Dios. Por lo tanto, los conductores de partículas, cuya comprensión se me escapa, son Dios. Y el sensor de mi Fuji S5 también. También los aviones, mi microondas, las ondas catódicas, y mi iPod y su misteriosa forma de conectar con el iTunes. Ego illa non intellego, ergo Deus sunt. Vamos, de cajón. Además, dado que Dios se transforma en galletas y copas de vino en algunas situaciones concretas cuando un señor con falda dice que las galletas y el vino ya no son galletas y vino sino que son el cuerpo y la sangre de Dios, cabe deducir que además de experto transformista, Dios es comestible.

Que Dios únicamente haya intervenido en la historia de la humanidad en épocas en las que el conocimiento científico y el racionalismo no eran predominantes es irrelevante. Dios interviene cuando le sale de las narices, que para eso es Dios y no María Teresa Fernández de la Vega. Es más: Dios puede suspender las leyes universales de la física cuando le dé la gana, pero sólo cuando se trata de favorecer a los suyos (pregunta para creyentes: el 11-M, ¿Dios estaba dentro de las mochilas, o en los asientos de los trenes? Es que no me queda claro. Lo mismo para el 11-S, Auschwitz, y otras menudencias de la historia de la humanidad).

Que a lo largo de la historia multitud de pueblos y personas diferentes hayan afirmado recibir “revelaciones” de “Dios” que además se contradicen entre sí a todas horas porque uno no sabe si Dios son uno, tres, 200 o 3-en-1 y que no hacen más que decir “caca-culo-pedo-pis” de las demás es prueba irrefutable de la existencia de Dios, que simplemente quiere poner a prueba a los humanos para que, tan listillos como se creen que son, aprendan a discernir la revelación Verdadera de las que no lo son. Y oye, si por el camino hay matanzas, genocidios, mutilaciones, decapitaciones, asesinatos en masa, guerras y otras tontadas, es para que aprendamos a sufrir un poco, que es que somos unos consentidos de mierda.

Que Dios se comporte simultáneamente como un ser cariñoso con “los suyos” y como un auténtico hijo de puta psicópata de película de terror con “los otros” no es más que una señal de su Omnipotencia Divina. Es decir: Dios hace lo que le sale de los cojones (porque si habéis seguido la explicación hasta aquí, está claro que ovarios lo que se dice ovarios, Dios no tiene).

En fin, que si habéis llegado hasta aquí, cacho herejes, más os vale reconsiderar vuestra falta de fe. O eso, o leer el libro de Dawkins. Y que no se me enfade nadie (tú tampoco, E., tú tampoco), que hay pizzas para todos.

Anoche Abril 17, 2008

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles, Cosas mías, Er bollodrama.
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Anoche me cabreé mucho-mucho y escribí un post que luego borré en el que decía muchas verdades, pero como siempre que he escrito algo tan visceral ha habido gente que se ha dado por aludida (¿por qué será?) lo borré y aquí paz y después gloria. Lo cierto es que una parte de mí está un poco enfadada y muy triste por mi salud. Los tres años pasados han sido tan duros que a veces he pensado cuánto puede aguantar un ser humano sin romperse, y mi cuerpo lo está pagando muy caro. Hoy voy a ir al médico a pedir unas pruebas, pero sé que en situaciones de estrés extremo (y yo llevaba extremadamente estresada ni sé cuánto tiempo) es siempre mi cuerpo el que termina pagando las cosas. Sí, claro, ha habido momentos muy buenos y gente que ha estado ahí siempre, para todo. Mi chico-sol, la Arriera, y más gente. Pero también hubo quien consideró que su salud, su trabajo, su bienestar y su tiempo eran infinitamente más importantes que los míos, y yo no supe interpretar eso a tiempo como la verdadera falta de interés que era. Que no, Ave, que pasan de ti. Que si hubieran querido ya estarían aquí; ya habrían cogido un coche, un bus, un algo (que no vives en el desierto). Que si hubiera sido “amor” no te habrían gritado día y noche, ni te habrían dejado arrinconada en la hora que va desde las diez menos cinco a las diez para una breve conversación por messenger, ni habrían consentido que fueras tú la única que el viernes se subía a las 11 de la mañana a un autobús y se baja en la otra punta a las 7, cuando tenías dos trabajos que mantener, un curso que completar, y todo eso. Los disgustos no salen gratis, y aunque algunos no sean previsibles (la muerte de mi padre) todos los demás podrían haberse evitado si yo no hubiera sido tan gilipollas y hubiera pensado un poco en mí. “No, no voy, estoy agotada y realmente coger el autobús me mata esta semana, si quieres verme, ven tú”. ¿Suena fácil, verdad? Ays. Así que eso, en realidad desearle mal no le deseo mal a nadie, pero me jode que mi cuerpo esté pagando ahora el egoísmo de los demás y la imbecilidad propia. Creo que fui demasiado generosa con gente que no se lo merecía y que afortunadamente ya no está en mi vida.

A pesar de todo, ahora sí que estoy contenta. Me entristece mucho el tema salud, la enorme y repentina ganancia de peso, las siestas de dos horas que a veces tengo que echarme porque me caigo de sueño, todo eso. Pero como no me gusta quejarme porque sí y sin poner remedio, este sábado empiezo mis clases de kárate y mañana acudiré al gimnasio otra vez. Me da igual empezar de nuevo en cinturón blanco: tengo mucho tiempo por delante. Y si tengo que tomar medicinas de lo que sea, pues se toman y ya está. Ahora que he conseguido reducir el estrés a niveles moderados, seguro que empiezo a recuperarme.

“Me llamo Josep Lluis” Diciembre 11, 2007

Posted by adeavendetta in "Periferias", Cosas incomprensibles, Españolismo.
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Ya estaréis temblando con ese título, porque sabéis de lo que voy a hablar. Pues no. O sí, pero no. Me explico: a mí, a veces, me da por leer… por placer. No es un hábito que tenga muy desarrollado porque casi siempre tengo que leer por obligación, pero desde hace unos días me he rebelado contra mí misma y he dicho “Ave, todos los días, una hora de lectura para ti”. Pues bien: leer es malo. Malísimo. Se te pueden desarrollar las ideas y todo. Bien. Hasta aquí, el preludio o prefacio, me es indisoluble que diría aquella.

Uno de los libros que me gusta leer y releer es El Dardo en la Palabra, de Fernando Lázaro Carreter (yo me ahorro el “Don”, no entiendo por qué todo el mundo lo trata de “Don” si ya no estamos en el XVI, pero bueno). Pues ayer, 10 de diciembre de 2007, leí este artículo que Lázaro Carreter escribió nada más y nada menos que en 1975, y que procedo a colgar aquí:

Nombres de futbolistas

“Estupendo y colosal esfuerzo informativo el que realizan los domingos muchas emisoras radiofónicas, enlazándose en cadenas que permiten saber instantáneamente el gol, la zancadilla y la tarjeta amarilla. TVE pone un copete vespertino de perfección, ofreciendo un parti íntegro. Plausible proeza, merced a la cual se puede seguir minuciosamente el curso de asunto que importa tanto como es la marcha de la liga de fútbol. Los televidentes debemos especial a la semanal retransmisión, que pone un fondo tenso y excitante a lo que, sin ella, sería final soso de una víspera delunez.

Lo malo es que a veces se oyen cosas que estropean el placer. Por ejemplo, el modo de nombrar a los futbolistas. Hay uno, de mi admirado Zaragoza F.C., que realiza en sus apellidos una síntesis castellano-catalana al llamarse García-Castany. Esto es, García “Castañ”, puesto que ny es sólo la grafía catalana correspondiente al fonema que en castellano representamos como ñ (Castany equivale a Castaño, ambos derivados del latín castaneus). La cosa es tan simple, y tan digna de sersabida por quienes profesan el oficio de hablar al público, que deja estupefacto oírles pronunciar Castani, así, con n más i.

La cuestión puede parecer ligera, pero no lo es. Hay que ver qué cuidado (loable) ponen muchos locutores en pronunciar nombres extranjeros, sobre todo si son ingleses. ¿Por qué no lo mantienen cuando se trata de cualquiera de los apellidos (o topónimos) españoles? ¿A fin de qué esos deslices, que se sienten como puyacitos de menosprecio por quienes oyen desfiguradas sus palabras? Entre las muchas cosas que debe proponerse una polítca idiomática - hasta ahora inexistente - está como fundamental que ninguna de nuestras lenguas sufra la menor injuria en los medios de difusión“.

Esto, como digo, lo escribió Lázaro Carreter en el año 1975. Mil novecientos setenta y cinco. No me he confundido. Pues bien: os acordaréis el famoso “yo me llamo Josep Lluis” del programita de marras, donde un energúmeno chuleta vallisoletano y una eriza vallisoletana con collar de perlas (es un hecho objetivo, lo siento) insultaron y menospreciaron a Josep Lluis Carod-Rovira desde su feroz españolismo, que muchas veces es sinónimo de ignorancia (y ya siento que Energúmeno Chuleta y Eriza Perluda fueran de Valladolid porque da la casualidad de que yo debo conocer a la parte maja de la ciudad). La Eriza Perluda (que no peluda) y el Energúmeno Imberbe harían bien en coger este libro (o cualquier otro) y ver que lo que el señor Carod-Rovira les dijo ya lo habían dicho otros hace la friolera de 32 años. Pero en este país, seguimos sin aprender.

El ataque de la Eriza Perluda:

 

 

La inmadurez al poder Noviembre 24, 2007

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles.
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Hace unos días, leía en un periódico (creo que era El Heraldo, pero no estoy muy segura) una entrevista a la escritora Espido Freire en la que ésta hablaba de un tema que me resulta familiar: el deseo de muchas personas hoy en día de prolongar hasta el infinito la adolescencia. Como lo decía Espido Freire, la cosa salía en el periódico, pero yo les podría haber dicho que lo mismito lo mismito lleva diciendo mi querida Arriera desde hace años y años y el personal sin enterarse. El caso: que últimamente me da a mí también por pensar en eso. Repaso y repaso, y la verdad es que me canso de ver siempre los mismos comportamientos repetidos (y hasta celebrados) incluso en gente que me supera en edad. De repente, alguien se independiza con, supongamos, 37 o 39 años, y en lugar de recibir un soberano coscorrón de quienes le rodean, en plan “hijo mío, ya era hora”, la gente felicita a la persona en cuestión. Incomprensible. Hay ejemplos mucho más incomprensibles que callaré para no herir sensibilidades (es lo que hay), pero no deja de sorprenderme el buenrrollismo generalizado con el que la gente aplaude, honra y hasta glorifica comportamientos que hace 20 años se habrían tenido por cobardes, mediocres, y por supuesto, inaceptables.

Pero en el fondo, esto enlaza con otra cuestión que hace tiempo que me preocupa todavía más: la cultura del buenrrollismo inducido. Ya he dicho muchas veces que no soporto el buenrrollismo: desde la sonrisa facilona y superficial hasta el elogio gratuito e inmerecido. Todo ello, en general, me parece en general una forma muy vulgar de traicionarse. El otro día lo hablaba con JM: vivimos en una sociedad que no acepta el fracaso; todo el mundo es estupendo, todo el mundo hace todo bien, hay que felicitar a todos por todo porque fíjate, mari, si no, ¡qué disgusto le vamos a dar al chiquillo! Cuando yo era pequeña, si no valías para algo, te decían “hija mía, dedícate a tocar la flauta”. Tú llorabas tres días, luego te comprabas una flauta, y dejabas de perpetrar atentados contra el buen gusto y de dibujar setas de colores con ceras Manley, haciendo un gasto inútil de ceras, papel, y tiempo. Pero ahora no. Que uno escribe algo que no merecería ni figurar en un rollo de papel higiénico, pues nada: se publica (gracias a internet, además, ahora es posible pasar horas y horas publicando despropósitos varios cuyo supuesto valor se mide por el número de respuestas que reciba). Que el otro escribe un post con tres millones de faltas de ortografía y una puntuación penosa, pues nada: se le dice “menganito, me superencanta cómo escribes, superosea”. Que la de más allá no sabe distinguir un culo de mona de una nariz de batracio cojo, pues oye: la nombramos megasuper directora del zoológico del pueblo. Pues no: ni yo me puedo presentar a supermodelo, ni puedo esperar que nadie elogie mis curvas corporales (nadie que no esté ciego, evidentemente). Pues con lo demás pasa igual: no me da la gana elogiar comportamientos infantiles e impropios de edades en las que se está más para hacer calceta que para ir de marchuqui con las amiguitas. Y no me da la gana pensar que hay que decir a todo que sí, o que hay que elogiar lo inelogiable, porque no. Y si me acusan de romper el buen rollito generalizado y de no tener corazón, pues mira. Pero es que me jode, y mucho, tener que aplaudir la mediocridad.

El buenrrollismo inducido es peligroso. Mucho. Porque gracias a él, lo primero que se pierde es la vergüenza. Y lo segundo es la capacidad (auto)crítica: sólo quien es consciente de sus propias limitaciones es capaz de apreciar el esfuerzo y el trabajo de los demás. Lamentablemente, ahora fomentamos lo contrario: cualquiera puede hacer de todo (cualquiera puede escribir, cualquiera puede hablar, cualquiera puede pintar, cualquiera puede traducir). La consecuencia es que cada vez vemos atentados más graves contra cosas tan elementales y básicas como la simple redacción (¿habéis leído detenidamente alguna noticia en Público, el nuevo periódico “para gente como tú”? Si no morís de un ataque al corazón, es que tenéis un corazón de hierro); o una ausencia espantosa de apreciación del valor estético de algo, ya sea una composición musical, una novela o un cuento, o lo que queráis. Por no hablar de que como ahora todo el mundo puede hacer de todo (aparentemente sin problemas) quienes verdaderamente saben hacer algo bien no sólo ven cómo su esfuerzo no se valora, sino que además, poniéndonos prácticos, ni siquiera se paga como se merece.

(y me acabo de dar cuenta de que esto parece un ataque de algo pero no, es que estaba que si me dormía que si no y me he puesto a escribir un post sobre lo primero que se me ocurriera)

Editado: me recuerda la señora M. que Javier Marías escribió un estupendo artículo no hace mucho sobre un tema parecido titulado “¿Y por qué yo no?” que puede leerse en su blog (en La Zona Fantasma, 4 de noviembre de 2007). Copio aquí un cachito de lo más relevante, que naturalmente está mucho mejor escrito que éste mi humilde post, pero ahí va: “El siguiente peldaño se sube casi sin querer, y así tenemos un país lleno de jovencitas vulgares que intentan ser supermodelos; de personas incapaces hasta de entonar, empeñadas en ser cantantes; de individuos que no saben lenguas -ni siquiera la propia-, dedicados a traducir; de cuasianalfabetos escribiendo libros; de inexpresivos aspirando a ser actores; de incompetentes convertidos en ministros, consejeros autonómicos o alcaldes; de sinvergüenzas ejerciendo de jueces; de seres inarticulados haciendo de locutores; de alfeñiques decididos a ser jugadores de rugby. Y como no son pocos los ineptos que consiguen lo que se proponen, ese “¿Por qué no yo?” empieza a estar justificado. No siempre, claro está, y así España se ha convertido en el país más alejado de la realidad, en el que lo raro es que se tenga conciencia de las propias limitaciones, en el que la modestia es una excepción y a casi nadie le faltan pretensiones. También, por tanto, en el país más expuesto a las frustraciones, que a su vez traen resentimiento, mala leche, odios irracionales y esa envidia universal ya descrita. A esto se lo solía llamar, cuando la lengua era precisa, un círculo vicioso. Lo menos que podríamos haber aprendido, tras tantos siglos, es que resulta casi imposible romper ese círculo, sobre todo si se lo fomenta.”

Septiembre 28, 2007

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles.
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Creo que todos los republicanos de este país tenemos que agradecer al nuevo-gran juez mega-super-estrella Grande-Marlaska los grandes esfuerzos que está llevando a cabo por dar a conocer la causa republicana de un tiempo a esta parte. Me da por pensar que en realidad los señores jueces del tribunal especial (a.k.a. la Audiencia Nacional) son masones republicanos que actúan de tapadillo, y que lo de El Jueves y ahora lo de Gerona no son sino operaciones encubiertas para conseguir que el movimiento republicano se consolide gracias a la ayuda del aparato judicial ejpañol. No me sorprende la última decisión del superjuez: exige al fotógrafo que tomó las fotografias de la quema de las fotos del rey (un acto de protesta simbólico propio de cualquier sistema que quiera llamarse “democrático”) que las entregue. ¡Toma democracia, mari! Qué penita me das, superjuez. Qué penita me das. Es entrar en el tribunal especial, y os volvéis un poco… como pallá, fíjate. Mientras tanto, el PSOE sigue haciendo de las suyas: con un presidente del Gobierno que tiene la caradura de autodenominarse “republicano” pero que después manda a sus fiscalillos a perseguir republicanadas, ahora resulta que también persiguen a sus propios concejales… ¡por seguir los supuestos principios de su partido! Cosas veredes, amigo Sancho. Cosas veredes…

¡SALUD Y REPÚBLICA!

Septiembre 8, 2007

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles.
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Si hay algo que “odio” * en esta vida, es el tonillo “gurú playero” que se gasta mucha gente a mi alrededor. Enfermedad ésta, por cierto, especialmente virulenta en ámbitos blogosféricos. Una lee algunas cosas y descubre (sin asombro, sin asombro) que hay gente que es adicta (quizás sin saberlo) a la pseudofilosofía barata del gurú niueich brasileño de nombre Paulo. Por dios, bajen ustedes los niveles de azúcar en sangre, que nos va a dar a todos un algo de tanta gilipollez reconcentrada y tan, pero tan prosaica y aburrida de lo vulgar que es.

Porque qué cojones, ¿acaso hay alguien que no quiera ser feliz?

p.s. es que hay cosas (y casos) que me revientan.

* si el maestro Coelho leyera lo del “odio”, me echaría una charlita sobre tal y cual y pascual que si el odio esto que si el odio lo otro (desde su ático parisino, claro está, que el será muy japi y muy niueich pero de un acomodado que te cagas, como todo quisqui que tuviera acceso a su cuenta bancaria). tómese el uso del palabro como una expresión estrictamente visceral del sentimiento de repugnancia que me provoca el buenrollismo inducido por la literatura barata de este señor y sus muy numerosos acólitos y seguidores. peste, de verdad. peste.

Septiembre 7, 2007

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Por alguna extraña razón, todavía hay gente que piensa que Apple es una ONG y que el Sr. Jobs es el buen samaritano. Luego, claro, pasan cosas como ésta de aquí.

Septiembre 5, 2007

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Me han puesto tres veintes en los exámenes de ayer.

A lo mejor por eso me miran raro.  

Agosto 31, 2007

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles.
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En este país nuestro que a veces nos toca sufrir, los y las progenitoros y progenitoras de churumbeles varios tiemblan ante la llegada de este mes tan semiveraniego y cuasiotoñal que llamamos Septiembre, o “El mes del mano a robo armada a la puerta del colegio”. Me entero de que en algunos colegios los libros de texto para una churumbela de moderada edad superan los…. 300 euros. Trescientos. Euros. Uno encima del otro. O sea, más de 50.000 de las antiguas pesetas. Y nadie protesta. Porque, evidentemente, es una falacia que la educación en este país sea “gratuita”. Lo que es semigratuito es ocupar una silla en un colegio público, pero de ahí a que la educación sea gratuita de verdad va un trecho (bueno, dos).

Veamos. Me pregunto por qué, por ejemplo, se sale a la calle para protestar contra la impartición de una asignatura tal, pero no se sale a la calle para protestar por algo tan elemental como que una familia no tenga que pagar semejante barbaridad por comprar algo tan básico y esencial como un libro de texto y los 18456 cuadernillos de mierda correspondientes que no sirven para nada pero hacen bulto en la mochila (¿habéis visto ir a los niños al colegio hoy en día? Parece que se van de excursión a los Alpes)

¿He dicho “libro de texto”? ¡Oh! ¿Y quién publica los libros de texto en este país? Pues unas señoras que se llaman… espera… cómo se llaman… editoriales. Eso. Las editoriales. Y a ver quién es el majete, claro, que le dice a las editoriales de Ejpaña que dejen de facturar los cientos de millones de euros que facturan por vender libros que son absurdos, repetitivos, y que de una edición a otra se diferencian básicamente en el color de las tapas. Yo entiendo que una editorial es una empresa, y que naturalmente está ahí para ganar dinero. Faltaría más. Pero no a costa de un sistema de educación público que presume de gratituidad y que al final exige unos desembolsos extraordinarios para familias que que no siempre tienen ese dinero disponible. Que sí, que hay ayudas; que sí, que luego el niño tiene móvil; que sí, que luego se le compra la PSP al moco enano; pero coño, no todas las familias son iguales y además es irrelevante que lo hagan.

Como no teodo va a ser quejarse, me pregunto por qué el Ministerio que tenemos no se dedica a proponer soluciones que sean de verdad, al estilo de países como Canadá, por ejemplo, donde íbamos al cole y ocurría algo tan sencillo como que el cole nos entregaba los libros a cambio de una pequeña fianza (unos pocos dólares, tampoco te arruinabas). Si al final de curso devolvías los libros en buen estado (sin pintar, sin nada) te devolvían la fianza. Muchos padres, de hecho, hacían pagar la fianza a sus hijos, con lo cual los churumbeles solían tener mucho cuidado de andarse con las típicas tontadas de escribir y dibujar corazoncitos en libros ajenos. Los libros iban pasando de año en año y aquí no pasa nada. Y más: ¿qué es eso de construir colegios nuevos y no poner ni una puta taquilla? Todo escolar debería tener una taquilla que le permita dejar allí lo que quiera: desde una chaqueta por si en algún momento le entra frío y no la ha traído de casa, hasta un bocadillo, hasta los libros que no vay a utilizar en tres días, hasta un par de zapatillas extra por si se le mojan los pies. Es de sentido común. Pero como ya sabemos que el sentido común es el menos común de los sentidos, pues nada, ahí están los cienes y cienes de padres y madres de este país aceptando como borregos condiciones impropias de un país que se dice (espérate que lo miro en el diccionario) “demócratico”, “progresista”, “civilizado” y tal.

Y bueno yo es que soy anarquista y tal y en realidad creo que el sistema educativo de este país es una fábrica de borregos aborregados que no sirve para casi nada más que para guardar a los churumbeles en las horas de trabajo paterno y materno y que nunca tendremos un sistema educativo público decente (estilo Finlandia, aunque luego hagan cosas como las del vídeo de más abajo los pobres, debe ser el frío) porque aquí lo que interesa es tener a la gente atontolinada y para qué vamos a invertir en educación, que luego nos salen todos demasiado listos y con pensamiento crítico y hablando idiomas y miranoesonopuedeser.  Así que nada, mientras eso no cambie, tendremos políticos patanes, niños alpinistas, y padres víctimas de su propio aborregamiento previo (naturalmente alimentado por el mismo sistema escolar que educa a sus hijos) y aquí paz y después gloria.

Y ahora, voy a dar de comer a mi gata, que por fortuna, no lee ni tiene que ir al colegio.

Agosto 31, 2007

Posted by adeavendetta in Cosas incomprensibles.
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Como he terminado el tocomocho de manual, he pensado que hay que celebrarlo. Y, ¿qué mejor canción que ésta, interpretada por el Gran Gregorius, para hacerlo?

 

 

Gregorius - versión finlandesa del YMCA

 

p.s. y yo que tenía a los finlandeses por seres civilizados…

* nótese que este post está clasificado en “Cosas incomprensibles”, mas no en “Músicas”. lógicamente, claro.