Yo soy esa Marzo 5, 2008
Posted by adeavendetta in Visibilidad, homofobia.3 comments
Yo soy la marica que llegó a España en patera porque en mi país me quisieron apedrear y quemar mi casa cuando se enteraron de que amaba a otro hombre. Aunque en mi país era enfermero, ahora trabajo como barrendero, y algún día si la suerte me sonríe montaré mi propia empresa de limpiezas.
Yo soy la marica que murió a los 34 años después de haber contraído el VIH a los 16 follando en un bar, porque en la escuela nadie se preocupó por organizar un taller informativo sobre enfermedades de transmisión sexual y todos veían la homosexualidad como algo raro.
Yo soy la marica que ni siquiera llegó a enfermar: me suicidé a los 15 porque mis compañeros se reían de mí y los más machotes de ellos me violaban sistemáticamente en los lavabos.
Yo soy la marica que se levantaba a las 6 de la mañana con catorce años para ayudar a su madre a limpiar portales y escaleras. Por suerte, estudié con becas y llegué a dar clase en una de las mejores universidades del mundo, codo con codo con un ex presidente del gobierno español. Hoy, puedo decir que soy feliz.
Yo soy la marica que salió bailando en el Europride de este año. Un mes antes, mi padre, un heterosexual comprometido conmigo y con los míos, había muerto. Este año, bailé también por él. Para que me viera feliz.
Yo soy la marica a la que despidieron de su trabajo sin motivo aparente, aunque sé que en realidad lo hicieron porque desaprueban la homosexualidad. Supongo que podría haberlo denunciado pero, ¿quién me iba a creer?
Yo soy la marica a la que retiraron la custodia de sus dos hijos cuando un juez homófobo decidió que siendo lesbiana no podía ser buena madre para ellos. Ahora viven con su padre, y yo los veo los fines de semana. Ahora son casi dos extraños para mí.
Yo soy la marica que estuvo en la cárcel, allá por los años cuarenta. Ahora me duelen las manos de viejo, pero antes ya me dolían porque me las rompieron los guardas que me vigilaban y se aprovechaban sexualmente de mí. Dicen que voy a tener una pensión y un reconocimiento por las torturas que sufrí, pero cuando me llegué, seguramente habré muerto.
Yo soy la marica panadera, bombera, filósofa, maestra, pediatra, abogada, doctora, arquitecta, barrendera, precaria, becaria, parada, camionera.
Yo soy la marica.
Y nadie me va a impedir SER.